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15 de junio de 2019

  • 15.6.19
La arquitectura contemporánea no puede entenderse sin la obra de cinco gigantes que marcaron un nuevo rumbo de la construcción en el siglo XX, tanto en el empleo de los nuevos materiales (hormigón armado, acero, vidrio y plástico) como en el significado mismo del propio hecho arquitectónico. Me refiero al suizo Le Corbusier, al estadounidense Frank Lloyd Wright, a los alemanes Walter Gropius y Mies van der Rohe y al finlandés Alvar Aalto.



De los dos primeros ya he hablado con anterioridad. En esta ocasión voy a hacerlo del tercero, el mismo que proyectó el pequeño Pabellón Alemán de la Feria Internacional de Barcelona de 1929, y que fue reconstruido exactamente igual al original en el año 1986, como recuerdo de una obra emblemática para que fuera admirada por las generaciones que seguirían a quien un día fue el director de la Bauhaus alemana.

Como suelo hacer, comienzo por una breve reseña biográfica, para acercarnos al perfil de quien fuera uno de los iniciadores del Movimiento Moderno en arquitectura. Ludwig Michael Mies nació el 27 de marzo en 1886 en Aquisgrán, la ciudad más occidental de Alemania, que se encuentra ubicada en el estado de Renania del Norte-Westfalia, al tiempo que colindante con la frontera francesa.



De una familia de canteros de religión católica, a los catorce años empezó a trabajar en el taller de piedra de su padre, siendo a los dieciséis años capataz de una obra, lo que le acercó tempranamente a la construcción. En 1905, se traslada a Berlín para colaborar como dibujante de adornos en el taller de un estucador, antes de iniciarse como ayudante de Peter Behrens, uno de los grandes arquitectos alemanes de finales del siglo XIX y comienzos del XX.

El largo trecho profesional de Mies van der Rohe puede dividirse en dos grandes períodos: el que va de 1908 hasta 1938, es decir, treinta años correspondiente su periodo alemán, y el que se extiende de 1938 a 1969, que corresponde a su estancia en Estados Unidos, tras marcharse de su país de origen por el avance del nazismo en su patria.

Como suele ser frecuente en la biografía de los arquitectos, sus primeras obras se corresponden con residencias unifamiliares, como son la casa Riels (1907), la casa Perls (1911) y la casa Werner (1912), en las que todavía se puede apreciar que sigue los criterios tradicionales de la arquitectura germana.

Tras la Primera Guerra Mundial, que pasa en Frankfurt, Berlín y Rumanía, se establece en Berlín. Durante esos años, un gran cambio se produce en sus concepciones arquitectónicas, especialmente, cuando se presenta al concurso que fue convocado en 1922 por la empresa Turmhaus Aktiengesellschaft. Mies propone la idea de un edificio claramente innovador, que, finalmente, no llegó a construirse, ya que suponía un cambio radical en las concepciones constructivas dominantes de aquella época.



Conviene apuntar que el reto que se les planteaba a los 144 arquitectos que participaron en la convocatoria del concurso partía del hecho de que había que construir un edificio en un solar triangular destinado a oficinas. Tres de las exigencias de las bases consistían en los siguientes puntos: era necesario aprovechar al máximo el terreno, puesto se hablaba de un solar en el centro de Berlín; la altura máxima a alcanzar sería la de 80 metros; y se buscaba el máximo de luz natural para que los oficinistas no tuvieran que estar trabajando todo el día con luz eléctrica.

La propuesta de Mies partía de un edificio formado en planta por tres rombos, cuyo punto de encuentro estaba formado por una forma circular que serviría de núcleo de acceso a las distintas plantas (para que el lector pueda visibilizar la planta del edificio convendría ver el logotipo de la marca de motor Mitsubichi, de forma que el punto de encuentro de los tres rombos fuera sustituido por un círculo). Por otro lado, todo el edificio estaría construido con una estructura de acero y de cristal en su exterior, lo que suponía un planteamiento absolutamente nuevo en las edificaciones.

El edificio no llegó a construirse, pero quedó como referencia para el futuro, de modo que, décadas después, en su período estadounidense, pudo plasmar las nuevas ideas que por entonces parecían una provocación.



Aunque Mies van der Rohe fue director de la Bauhaus de Dessau solo durante dos años, entre agosto de 1930 y agosto de 1932, es imprescindible aludir a su paso por la gran escuela que fundó otro arquitecto, Walter Gropius, y que ha quedado como referente de la innovación y la creación integradora de las diferentes manifestaciones artísticas.

La Bauhaus, inicialmente creada en Weimar en el año 1919, no tuvo una existencia excesivamente larga, pues la llegada del nazismo a Alemania dio al traste, en 1933, con una de las iniciativas más importantes que se han dado en el mundo de las artes.

El edificio que aquí se muestra, proyectado por Walter Gropius en Dessau, aparece con todos los elementos formales y constructivos que definen al Movimiento Moderno arquitectónico: apuesta por la geometría en la edificación, grandes superficies vidriadas, líneas puras y paredes desprovistas de todo ornamento, como rasgos principales.



Ante una de las obras más representativas de Ludwig Mies van der Rohe cabe preguntarse: ¿Cómo es posible que un pequeño pabellón se convirtiera en la obra emblemática de un arquitecto, el mismo que, posteriormente, llegó a proyectar grandes rascacielos en las urbes estadounidenses?

Lo cierto es que el Pabellón de Alemania, que en el año 1929 diseñó junto a Lilly Reich, se convirtió en uno de los símbolos de nueva arquitectura, puesto que en el mismo se plasmaban con toda rotundidad las ideas del Movimiento Moderno, que también se expresaron en el citado edificio de la Bauhaus, en la Ville Savoie de Le Corbusier o en la Casa de la cascada de Frank Lloyd Wright.

Tal como he apuntado, su reconstrucción en el año 1986 fue un gran acierto para la ciudad de Barcelona, pues en esta pequeña construcción, punto de encuentro de muchas visitas, quedan sintetizadas todas las ideas de la nueva corriente arquitectónica.



En el mismo año de 1929 que en España se contempla la única obra (reconstruida) que tenemos del arquitecto alemán, Van der Rohe nos deja otro de los grandes ejemplos del Movimiento Moderno: la casa Tugendhat en Brno, ciudad de la actual República Checa. Sería otro de sus grandes ejemplos de diseño de casas unifamiliares, antes de su marcha a los Estados Unidos, donde ya se implicaría en los proyectos de grandes edificios.

Considero que la semejanza de esta casa con la Ville Savoie de Le Corbusier es enorme, algo que no debe extrañar, ya que ambos arquitectos compartían los postulados de una arquitectura exenta de adornos y en la que la geometría debe estar al servicio de la función. En la actualidad a este planteamiento lo denominaríamos minimalismo, aunque esto es lógico, pues una frase del arquitecto alemán que quedó para la posteridad fue “Menos es más”.



Tal como indiqué al comienzo, en 1938 se instala en Estados Unidos. Dado su prestigio, muy pronto, a partir de 1940, se convierte en el director de la Escuela de Arquitectura del Armour Institute (Illinois Institute of Technology o ITT) de Chicago. Hasta 1959, Mies impartirá allí, con la ayuda de antiguos miembros de la Bauhaus, una enseñanza rigurosa basada en el aprendizaje de los nuevos materiales aplicados a la construcción.

Después de haber trazado según un principio modular el plan general del campus del ITT, construye en él con un lenguaje derivado de la arquitectura industrial, el Centro de Investigaciones sobre Minerales y Metales, así como el Crown Hall, del que mostramos una imagen.



En 1944 obtiene la ciudadanía estadounidense. En este período sus proyectos están mayoritariamente destinados a grandes edificios de oficinas. Así con esos monolitos de acero, vidrio y materiales relacionados de la gran industria “elabora en sus tipos iniciales y en su declinación categorías de edificios tan simbólicos del modo de producción capitalista como los palacios florentinos lo eran de la sociedad mercantil del Quattrocento”, en palabras de Jean-Louis Cohen, arquitecto y profesor de la Escuela de Arquitectura de París.

Y dentro de estos grandes rascacielos, el Seagram Building de Nueva York, proyecto compartido con su alumno Philip Johnson, acabado en 1958, se convierte en el prototipo de los edificios para oficinas diseñadas por el arquitecto germano-americano. Este edificio, con sesenta años de existencia, es admirado por muchos de los visitantes que acuden a Nueva York y desean conocer el prototipo del denominado ‘estilo internacional’.

AURELIANO SÁINZ

14 de junio de 2019

  • 14.6.19
A medida que voy conociéndome y aceptándome, soy menos proclive a juzgar a los demás. Sigo viendo y reconociendo a las malas personas, a esas a las que los demás no les importan y solo miran por ellos. Gente capaz de hacer cualquier cosa por poder, dinero o egoísmo. Las veo y las aparto.



Me refiero más bien a esas personas cuyo comportamiento no sigue la media social, no responde a la llamada “normalidad”. Cualquiera de nosotros puede tener un comportamiento irracional, fuera de tono o “extraño”. Todos somos producto de nuestras vivencias. Venimos a este mundo con una genética determinada, que nos hace más susceptibles a la hora de sufrir algunas enfermedades o a desarrollar determinados comportamientos.

Suerte tienen los optimistas de serie, a los que ya desde niños todo les parece bien. Tocados por la varita de la alegría y con unas gafas que solo enfocan la parte buena de la vida. Como suele decirse, todo lo ven “de color de rosa”.

Los demás vivimos entre el equilibrio y el desequilibrio perpetuo y aspiramos a esa “normalidad” de la que se habla, que nadie sabe cómo es o en qué consiste. Nadie habita en la cabeza del otro, nadie puede saber qué piensa o siente otro ser humano.

La mayor frustración viene cuando lees frases sobre lo que debería ser la vida, de cómo ser feliz. En definitiva, conseguir unas metas, lejanas y prácticamente inalcanzables. No hablan de mirar alrededor sino de visualizar un camino con una serie de etapas para conseguir un estado que parece estar fuera de uno mismo. Nunca dentro.

Cada uno llevamos una trayectoria, la mejor que hemos podido llevar en función de cómo estamos en cada momento. Quizás parezca incoherente, quizás lo vea raro, quizá no lo entiendan… Quizás esté sufriendo mucho por dentro. ¿No sería mejor no tener expectativas propias o ajenas y disfrutar de lo que hay? ¡ Qué pena que en el colegio o en casa no nos ayuden a aceptarnos y a querernos tal y como somos! Todo sería tan bonito...

MARÍA JESÚS SÁNCHEZ


13 de junio de 2019

  • 13.6.19
Existen varios proverbios orientales que indican que, cuando te subes a un tigre, es difícil bajarse de él. La razón es obvia, puesto que si logras bajarte, las opciones de ser mordido son altas. Y es en este lío en el que encontramos a Ciudadanos y a su líder, Albert Rivera.



Si somos justos, lo bueno de la extrema izquierda y la extrema derecha es su capacidad para ver la paja en el ojo ajeno. En una reciente entrevista, con su natural aplomo, el “clásico” Julio Anguita, exlíder de Izquierda Unida, afirmó que las tres derechas eran como la Santísima Trinidad. Cada cual tenía sus matices, pero al final los tres defendían lo mismo, por lo que resultaban uno y trino. En lo que se refiere a Pablo Iglesias, nos quedamos con la lindeza que le dedicó en sus primeros momentos en el Congreso de los Diputados: el señor Rivera es “de lo que haga falta”. Ya entonces, lo tenía bien calado.

Tanto, que hasta Santiago Abascal, líder de Vox, sigue la estela de Iglesias, denominando “veleta” a Rivera. Es más, la propia estrategia ofensiva del partido de extrema derecha se ha basado en las inseguridades de Ciudadanos. Estrategia que, ahora, demuestra estar justificada.

Cuando dos partidos opuestos se ponen de acuerdo en algo, es para hacérselo mirar. Y es que Rivera y sus compañeros de partido no han podido llevar a cabo una estrategia más errónea.

Ciudadanos era la esperanza de parte de la derecha moderada. Un partido limpio —por ahora—, que sirviera de partido bisagra y contrarrestara el populismo podemita y la ponzoña independentista. Un partido capaz de pactar tanto con PSOE como con PP, según las necesidades de España y los mercados. Y de hecho, encontró un fuerte impulso en su valiente cruzada antindependentista en Cataluña, donde la ciudadanía le recompensó con la victoria electoral. Un victoria insuficiente, debido a la Ley d’Hondt y a los iluminados que aceptaron tal aberración en la ley electoral.

Sin embargo, el endurecimiento de su discurso y su coqueteo con la extrema derecha a través de relatores, —perdón, quería decir, de intermediarios—, no solo no le han permitido desbancar al Partido Popular en las Elecciones Generales, sino que lo han puesto en serios apuros tras las Locales. Tiene que decidirse entre romper su promesa de no pactar con el Partido Socialista de Pedro Sánchez o firmar su giro a la derecha pura y dura.

En el primer caso, perdería el voto conservador y daría la razón a sus contrincantes políticos. Por otro lado, no es lo mismo pactar con un arribista como Pedro Sánchez, que renunciar a pactos locales y autonómicos con barones y personajes socialistas. Sin duda, sería arriesgado. Su única ventaja sería su posición antindependentista, que de poco le vale para los que miren a la diestra.

En el caso de priorizar los pactos a la andaluza, comenzaría una guerra a cara de perro con un partido debilitado, sí, pero con amplia tradición, como es el Partido Popular. Casado no está solo, tiene sólidos barones territoriales y asesores experimentados.

Por otro lado, esta opción le haría perder el voto moderado, pues no se puede pretender que arranque esta guerra sin un discurso populista y agresivo. Un discurso que, dicho sea de paso, no le pega a Rivera y que dará alas a Inés Arrimadas, cada vez más aclamada en el sector duro del partido.

Ciudadanos solo tiene un arma efectiva contra el PP y es peligrosa: su relativa limpieza. La moralización de la política tiene dos condiciones: la coherencia y la ejemplaridad. Ciudadanos no tiene todavía casos importantes de corrupción. Sin embargo, sí que ha tenido alguna complicación local. En especial, en algunos supuestos fraudes en primarias locales y regionales. Si juega esa carta, correrá el riesgo de la desacreditación, tal y como ha ocurrido en Podemos con las purgas, el chalé de Iglesias y otras meteduras de pata e incoherencias.

El tigre se muestra fiero y Ciudadanos ya no puede mantenerse en su lomo. Haga lo que haga, está fastidiado. En la derecha española no caben tres partidos. Eso es así. Y si conviven, vivirán una y otra vez lo ocurrido durante las Elecciones Generales: se estorbarán entre ellos. Bonito trío de violines para la decimotercera Legislatura. Se les hará larga a los naranjitos, muy larga...

RAFAEL SOTO

12 de junio de 2019

  • 12.6.19
El periodista José Luis Salas, conductor del programa 'No son horas' y Premio "Antena de Oro", comparte con los lectores sus recomendaciones cinéfilas para el fin de semana. Experto en cine de autor, José Luis Salas es un reconocido maestro del periodismo musical y todo un especialista en el Séptimo Arte. No en vano, ha retransmitido para Onda Cero decenas de galas de los Premios Óscars de la Academia de Hollywood, además de colaborar en distintas publicaciones y en portales de Internet dedicados al cine, la música y la crónica social.





Podrás verlas en tu cine...

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MEN IN BLACK: INTERNATIONAL

Director: F. Gary Gray. Con Rebecca Ferguson, Tessa Thompson, Chris Hemsworth, Liam Neeson, Emma Thompson, Rafe Spall, Kumail Nanjiani, Davina Sitaram, Viktorija Faith, Nasir Jama, Bern Collaço, Anatole Taubman, Joakim Skarli, Natasha Culzac y Ruth Horrocks. Nueva vuelta de tuerca de la exitosa saga, que esta vez cuenta con nuevos personajes que harán las delicias de respetable. Todo con tal de proteger a La Tierra de la escoria del universo, y esta vez el enemigo puede estar dentro de la secreta organización. Para quienes necesitamos de más aventuras de los Hombres y Mujeres de Negro.





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TOLKIEN

Director: Dome Karukoski. Con Lily Collins, Nicholas Hoult, Mimi Keene, Genevieve O'Reilly, Pam Ferris, Craig Roberts, Laura Donnelly, Derek Jacobi, Colm Meaney, Patrick Gibson, Anthony Boyle, Tom Glynn-Carney, Harry Gilby, Ty Tennant y Albie Marber. Los años en que el joven huérfano y escritor, andaba formándose y forjando una carrera. El estallido de la Primera Guerra Mundial fue el catalizador esencial en la confección de las famosas historias de la Tierra Media. Para amantes de Tolkien y sus orígenes.





Otros estrenos de la semana

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KIN

Directores: Jonathan Baker y Josh Baker. Con Carrie Coon, Zoe Kravitz, James Franco, Jack Reynor, Dennis Quaid, Bree Wasylenko, Myles Truitt, Lily Gao, Jonathan Cherry, Romano Orzari, Ian Matthews, Gavin Fox, Khalid Klein, Shawn J. Hamilton y Ivan Wanis-Ruiz. Inspirada en un cortometraje titulado Bag Man, el personaje de Kin, un adolescente afroamericano adoptado por un viudo compasivo aunque severo, se topará con lo que cree que puede ser un arma procedente de otro mundo. Para amantes de una original película bien repleta de aventuras y crímenes.





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LA BIBLIOTECA DE LOS LIBROS RECHAZADOS

Director: Rémi Bezançon. Con Fabrice Luchini, Camille Cottin, Alice Isaaz, Bastien Bouillon y Louis Descols. Entrañable trama sobre la peculiar biblioteca que alberga libros rechazados por las editoriales en la Bretaña. El hallazgo de un libro magistral, pone a la búsqueda de su enigmático autor a una joven editora. Para seguidores de dramas diversos y originales.





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PEQUEÑO GRAN PROBLEMA

Director: Tina Gordon. Con Justin Hartley, Regina Hall, Marsai Martin, Tone Bell, Issa Rae, JD McCrary, Mikey Day, Luke James, Caleb Emery, Noree Victoria, Kausar Mohammed, Abbie Gayle, Jonathon Watson, Kayte Giralt y Katelyn Farrugia. Mil y una veces el cine viene explotando este argumento de persona adulta que se despierta en su cuerpo de la adolescencia, justo cuando se enfrenta a una importante decisión profesional o personal… Pues de eso va la cosa. Para necesitados de comedias muy, muy livianas.





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SAUVAGE

Director: Camille Vidal-Naquet. Con Félix Maritaud, Eric Bernard, Nicolas Dibla, Philippe Ohrel, Pavle Dragas, Mehdi Boudina, Azir Mustafic, Hassim Mohamed Saleh, Morad Ammar, Noureddine Maamar, Camille Müller, Lou Ravelli, Lionel Riou, Lucas Bléger y Laurent Berecz. Este es uno de los primeros dramas sobre la prostitución masculina del actual cine europeo, y con una merecida nominación a la Mejor Ópera Prima en los Premios Cesar de este 2019. Para quienes quieran meterse en un drama, crudo pero de inmensa sensibilidad.



JOSÉ LUIS SALAS

11 de junio de 2019

  • 11.6.19
En el marco de la consecución de los Objetivos y metas de la Agenda 2030, la participación de las organizaciones de la sociedad civil y de todos los actores del territorio es primordial. Los movimientos sociales, oenegés, plataformas, sindicatos, medios de comunicación y otras organizaciones del territorio tienen un papel protagonista en una agenda internacional de desarrollo sostenible que requiere del compromiso urgente de todos los actores del planeta.



Por una parte, las entidades de la sociedad civil contribuyen a la consecución de la Agenda 2030, llevando a cabo proyectos y programas para acabar con la pobreza, reducir desigualdades y apoyar a colectivos vulnerables, entre otros. Este tipo de acciones, sin duda, tendrán un impacto positivo en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y, por tanto, es importante identificar y medir este impacto para poder evaluar su desempeño y establecer objetivos a largo plazo.

Otro de los roles esenciales de los actores sociales es su función de sensibilización e incidencia política para alinear la acción de los poderes públicos con la Agenda 2030, su capacidad de incidir en la elaboración de políticas públicas y su monitorización para el cumplimiento.

Las organizaciones de la sociedad civil son un excelente canal de comunicación para trasladar el mensaje de la Agenda 2030 a la ciudadanía, y el sector de las comunicaciones y nuevas tecnologías tienen un papel fundamental en el proceso de difusión y sensibilización de la Localización de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

A través de estas acciones, las organizaciones pueden aumentar el conocimiento de la Agenda por parte de la sociedad, un paso esencial para lograr su consecución en el 2030. Por último, para el logro de los Objetivos y metas de la Agenda es fundamental la creación de alianzas.

La meta 17.17. se basa precisamente en este paradigma, incorporando a la sociedad civil como uno de los principales actores para llevarlas a cabo. En concreto, la meta indica la necesidad de fomentar y promover la constitución de alianzas eficaces en las esferas pública, público-privada y de la sociedad civil, aprovechando la experiencia y las estrategias de obtención de recursos de las alianzas.

Aquí, tanto la Sociedad Civil como el Sector Privado deberán también contribuir, a partir de la información que generan y relevan para sus operaciones. El rol del Sector Privado será bidireccional, ya que deberá nutrir con datos a estos Objetivos, pero a la vez, podrá verse beneficiado de la reutilización de los datos que emitan otros actores involucrados (principalmente Gobiernos y Sociedad Civil) para orientar sus Estrategias de Sostenibilidad.

Por tanto, no cabe duda de que es esencial que los actores que forman parte del Tercer Sector Social asuman plenamente los desafíos de la Agenda, ya que su papel es crucial para que esta sea viable en todos los niveles: local, autonómico, estatal y global.

Los ODS proporcionan un marco universal para guiar las contribuciones al desarrollo sostenible, debiendo identificar cada organización sobre qué objetivos y metas tienen capacidad de influencia y realizando acciones, programas y proyectos que contribuyan a su consecución.

La ayuda a las entidades a contribuir a los ODS puede hacerse realidad a través de la adaptación a una metodología que tiene un enfoque transversal, propuesta por Global Compact y es de aplicación para todo tipo de entidades, independientemente de su tamaño y sector. Se compone de cinco pasos:
  1. Entendiendo y apropiándose de los ODS: como primer paso, las organizaciones deben familiarizarse y apropiarse de estos objetivos.
  2. Definiendo prioridades: se estimula a las organizaciones a que definan sus prioridades, basándose en una evaluación del impacto de sus acciones, programas y proyectos.
  3. Estableciendo objetivos: el establecimiento de objetivos es fundamental para ayudar a promover prioridades compartidas y a mejorar el desempeño en toda la organización en relación a la responsabilidad social empresarial.
  4. Integrando: es clave integrar la sostenibilidad dentro de la gestión interna de la organización, en especial, a los colaboradores y funcionarios.
  5. Reportando y comunicando: los ODS permiten a las organizaciones divulgar información sobre sus acciones en el logro de la Agenda.
Estas consideraciones simples posibilitarán el análisis y, con esta metodología de la hoja de ruta, de las acciones que serán necesarias, entre otras por supuesto, se podrá hacer que las organizaciones de la sociedad civil puedan actuar de forma participativa del proceso de localización de los ODS y contribuir desde su territorio y con responsabilidad social y ambiental al cumplimiento de lo establecido en la Agenda 2030.

España y Andalucía precisan recorrer todavía un largo camino para poder incorporar a los actores de la sociedad civil al proceso de territorializacion de los ODS y esto debe traducirse en políticas y medidas que tengan como objetivo la participación permanente, orgánica y sistemática de la sociedad civil en el proceso de localización de la Agenda 2030.

SANTIAGO MARTÍN GALLO

10 de junio de 2019

  • 10.6.19
El lector que quiera decodificar y desbrozar un poco más el mapa político actual de Venezuela deberá adentrarse en las páginas de esta novela: La hija de la española. Su autora, Karina Sainz Borgo (Caracas, 1982), hija de españoles y exiliada en nuestro país desde hace doce años, confiesa que lleva la culpa del superviviente en el pasaporte y que esta sensación es como si se hubiese dado de baja en el dolor de otros. Es pesimista respecto al futuro de Venezuela, de la que no alcanza a dibujar un horizonte de futuro. Siente también que la persigue la identidad y el desarraigo.



Es muy bella y muy delgada, con el carácter hondo y decidido heredado de los abuelos que cruzaron el Atlántico para nunca volver. Maneja con desenvoltura y cadencia su castellano de acento venezolano. Dice que su libro también es una novela sobre la pérdida. Habla de su hermana, que vive en Venezuela, sin Internet y leyendo por las noches alumbrada con una vela, sin agua, sin nada. Nació en Caracas, dice en la portada de su libro, cuando el país estaba a punto de incendiarse.

Trabaja como periodista especializada en temas culturales, aunque confiesa que escribe a todas horas. Ha publicado los libros de periodismo Caracas hip-hop (2007) y Tráfico y Guaire. El país y sus intelectuales (2007) y mantiene el blog Crónicas Barbitúricas. La hija de la española es su primera novela, que ya ha sido vendida en traducción a veintidós países.

—Tu primera novela y ya ha sido vendida a 22 países para su publicación. ¿Qué esconden estas páginas que despiertan tanto interés?

—Yo todavía me hago esa pregunta, porque la impresión fue devastadora. Sin embargo, creo que, con el paso del tiempo, realmente el libro tiene elementos de tragedia y de belleza universales en los que han encontrado eco muchas personas.

—Adelaida, tu personaje, usurpa la identidad a su vecina que yace en el suelo para huir del país. ¿A dónde vamos cuando escapamos del infierno?

—Vamos a un lugar en el cual no te puedes dar la vuelta. Adonde sea que vayas no puedes mirar atrás. Por eso este libro dice que el Atlántico es un mar donde la gente se dice adiós. Porque los españoles que vinieron y se quedaron en Venezuela, nunca miraron atrás. Y ahora, sus nietos se marchan a España y no pueden mirar atrás.

—'La hija de la española', en realidad, tendría que haber sido hija de la gallega. Caracas está llena de gallegos.

—Eso es cierto pero no del todo. Porque en este libro hay gallegos, canarios, extremeños, andaluces, catalanes. De hecho, uno de los grandes símbolos de la novela es una vajilla de La Cartuja de Sevilla.

—Dices que la novela, en realidad, trata de la culpa del superviviente. ¿Nunca se supera?

—Nunca se supera. Ni yo la he superado ni Adelaida Falcón como personaje la supera. Incluso ni siquiera sé si se matiza. Creo que permanece perpetuamente. Es como si, haberse marchado, hubiese sido darse de baja del dolor de otros.

—Tienes una sensación de desarraigo con Venezuela. De hecho, la novela es un homenaje y también un desengaño respecto a lo que os prometieron.

—Sí. Yo tengo un tema profundo que me persigue sobre la identidad y sobre el desarraigo. Yo tengo doce años en España, pero siento que he tenido un proceso al que han pasado dos cosas al mismo tiempo. Al mismo tiempo que tuve que superarme un poco de mi venezolanidad para entenderla, me fui haciendo española. Entonces, esta novela me permitió a mí purgar todo eso.

—Obviamente, Venezuela está reflejada en el libro, pero tú querías ir más allá, querías universalizar una tragedia contemporánea.

—En efecto. Yo quería que el libro fuera una gran alegoría de qué ocurre con las sociedades cuando son sometidas a un poder totalitario. Cómo se borran los individuos cuando el poder los persigue y los acorrala. Y La hija de la española en buena medida quería ser eso. También creo que es una novela de la pérdida. Aquí todo el que ha experimentado un proceso de pérdida, sea orfandad, de su casa, de su ciudad, va a sentir eco en este libro.

—Escribes en el libro: “Mientras redactaba la inscripción para su tumba, entendí que la primera muerte ocurre en el lenguaje”. ¿Cuántas muertes son necesarias para entender una pérdida?

—Hay tantas formas de morir en una misma defunción, en una misma desaparición. Tú puedes morir espiritualmente, como mueren los personajes de este libro. Tú puedes morir moralmente, como muere el país que estás retratando. Puedes morir de desmemoria. Puedes olvidar lo que has sido. Es tan profundo un proceso de pérdida en condiciones como las que ocurren en esta novela. Es muy profundo y muy amplio.



—Muchos venezolanos han salido del país o quieren hacerlo. Sin embargo, tu hermana sigue dando clases en la universidad. ¿Qué te dice de lo que ocurre allí que no sepamos?

—Me gusta mucho la pregunta de mi hermana. Mi hermana me habla de un infierno que ignoramos pero que ella asume como cotidiano. Para ella es normal tener quince días sin agua. Se acostumbró a no tener Internet. Se acostumbró a leer con una vela. Aparte, por supuesto, de la tremenda carestía que hay. De no haber, no hay nada. Lo que hay es miedo y desesperación.

—Esta frase es tuya: “El mundo se ha vuelto trashumante”. En efecto, 60 millones de seres humanos, de refugiados, van sin rumbo por la vida. Un éxodo mayor al de la Segunda Guerra Mundial. ¿Qué nos está pasando?

—Creo que estamos viviendo lo que le pasa a los fines de ciclo. Es como los siglos crepusculares. El XIX estuvo lleno de fenómenos parecidos. Y en el fondo, en el siglo XX, lo que percibo es que está dando un coletazo. Y estamos viendo, por lo menos, si no la transformación o el colapso, sí un cambio apreciable en nuestra forma de movernos. Y creo que eso ocurre con los fines de ciclo. Como dice Félix de Azúa, que somos unos primitivos de nuestra era.

—Escribes periodismo y escribes literatura. En el fondo, ¿se trata de observar la realidad con otra mirada?

—Para mí no son distintas. Yo no distingo el periodismo de la literatura. Incluso a veces digo que es redundancia. Porque es cierto que hay que respetar la verdad, el dato. Sin embargo, sí creo que hay una aproximación con la palabra escrita. Y están hechas con el mismo material. Yo creo que se complementan. No son excluyentes.

Yo creo que son dos formas de mirar que normalmente coinciden. Quizás yo soy un novelista más aperiodistado o un periodista más novelado (ríe). No lo sé. Pero no hago distingos. Miro igual. Creo que miro exactamente igual. Otra cosa es qué haga con lo que mire.

—Eres dura con la izquierda europea, de quienes dices que les gusta irse de safari con los barbudos, a los que ven como especies exóticas. ¿Tan pijos nos ves?

(Ríe). No, no, no. Es una parte. No es todo. Es una parte de la izquierda europea y que tiene un lobby muy potente políticamente. Y yo creo que, bueno, ha contribuido a la confusión, a la creación de una mitología de procesos más autoritarios que otra cosa. Pasó con Cuba. Entonces, hay una cosa allí que es contradictoria y que no se resuelve. Lleva años sin resolverse.

—Te sientes desterrada. Ves a Venezuela quebrada y piensas que tardará mucho en recomponerse. A medio plazo, ¿cómo dibujarías el horizonte?

—Veo un camino largo, accidentado, lleno de piedras, en el que falta la luz, en el que llueve una tormenta, en el que hay forajidos por todos lados. Va a ser un camino largo y profundo de recuperarnos. Y yo ni siquiera sé si estamos cerca de comenzarlo.

—Viviendo afuera, en España, ¿duele más Venezuela?

—Sí, por supuesto. Duele mucho más profundamente, porque además llevas la culpa del superviviente en el pasaporte. No lo puedes evitar Y en mi caso es más complicado, porque yo soy hija de españoles y siento que por primera vez entendí a mis abuelos, porque ellos nunca miraron atrás.

Entendí que ellos habían perdido tanto que mirar atrás era mucho más doloroso. Era como recordar perpetuamente todo lo que se había perdido. Al país que yo quiero volver, ya no existe. Y eso hace que te duela todo mucho más. Todo el mundo es amor. El país es un desamor. En serio. Venezuela para mí es un desamor.

ANTONIO LÓPEZ HIDALGO
FOTOGRAFÍAS: ELISA ARROYO

9 de junio de 2019

  • 9.6.19
Noa era una adolescente holandesa que ha preferido morir a seguir soportando las secuelas psíquicas que le dejó el maltrato de una vida corta pero desafortunada y una sociedad enferma. Tenía 17 años, había sufrido abusos sexuales a los 11 y 12 años de edad, y fue violada a los 14 años, hechos que le provocaron un trauma tan intenso que derivó en un sufrimiento psíquico que hacía su vida insoportable.



No soportaba la vida ni su cuerpo, al que castigó con una anorexia por la que acabó internada a la fuerza durante seis meses, lo que agravó su ansiedad y tendencias suicidas, y más tarde hospitalizada para ser alimentada a través de una sonda nasogástrica. Los médicos se afanaban por salvar su cuerpo, pero su alma estaba destrozada.

Tenía padres y dos hermanos: uno, varón y, el otro, chica, como ella. Ni su familia, que se había volcado en ayudarla, ni los médicos, que hicieron lo propio, ni la sociedad, que apenas reacciona, pudieron salvarla. Hundida en el pozo negro de su dolor y desesperación, decidió dejar de sufrir y entregarse a la muerte.

Causa espanto que un adolescente, en plena flor de la vida, no encuentre sentido a su corta existencia por culpa de los golpes que ha recibido. Pero más espanto produce que, en una sociedad avanzada y supuestamente civilizada, un niño o una niña esté expuesta a abusos sexuales en su etapa escolar y sea víctima de violación nada más alcanzar la adolescencia.

Y que ni leyes, ni la educación, ni los pocos o muchos recursos dedicados a ello logren erradicar esa enfermedad que convierte a nuestras sociedades en una selva para los depredadores sexuales, camuflados en esa atmósfera machista y patriarcal tan insana que la impregna.

Duele decir adiós a Noa, tan injustamente tratada a pesar de su juventud, y da asco pertenecer al mundo podrido que ella ha abandonado voluntariamente, asqueada de su maldad. Quiso aliviar su sufrimiento con el libro Winnen of leren (Ganar o aprender), que escribió a los 16 años para explicar y compartir su sufrimiento, confiando en que contribuyera a mejorar la atención que reciben los jóvenes en trances como el suyo.

Y aunque ganó dos premios literarios, no sirvió a sus propósitos: ni la rescató de los problemas psicológicos que le causaron las agresiones sexuales ni motivó que la sociedad prestara más interés a combatir la lacra que padece.

Solo podemos pedirle perdón por contribuir, con nuestra insensibilidad y pasividad, al infortunio con que la vida la ha maltratado. Perdón por formar parte de una sociedad que es incapaz de proteger a los débiles y vulnerables, como ella. Y perdón por no poder desterrar esa mentalidad machista que convierte a algunos hombres en animales y asesinos, ofuscados en satisfacer sus impulsos sexuales. Adiós, Noa. Y perdón.

DANIEL GUERRERO

8 de junio de 2019

  • 8.6.19
Hay un momento de gran transcendencia en el desarrollo evolutivo y de aprendizaje de los niños: se da cuando se produce el paso de la Educación Infantil al primer curso de Educación Primaria. Este hecho es bien conocido en los padres y madres que tienen hijos pequeños y que siguen paso a paso sus cambios, tanto físicos como cognitivos y emocionales.



Visto desde fuera, parece que simplemente sería subir un escalón más en el proceso evolutivo que todos los seres humanos llevamos adelante; sin embargo, el cambio en los métodos pedagógicos que reciben al iniciar Primaria tienen bastante significación, pues supone pasar de aprender a través o con el juego a hacerlo con las pautas de disciplina que se establecen en la nueva etapa educativa en la que entran a los 6 años.

Y si hay una disciplina en la que se nota de modo especial esta transformación es la Educación Plástica, inserta dentro de la Educación Artística, puesto que, por desgracia, en nuestro país sufre históricamente un abandono incomprensible, de forma que son excepcionales los colegios en los que se toman en serio la creatividad como una de las facetas esenciales del desarrollo del ser humano.

La enseñanza memorística y el aprendizaje por modelos establecidos configuran la norma que rige la mayor parte de los procesos educativos de nuestro país; contrastando con aquellos en los que la creatividad está considerada como una faceta esencial de sus programas. Adiós, pues, a la espontaneidad, la imaginación y las creaciones lúdicas que habían disfrutado los más pequeños.

Esta cuestión la suelo abordar tanto en las clases de las especialidades de Educación Infantil como en las de Primaria, pues es habitual que los alumnos y alumnas que van a ser futuros docentes hayan interiorizado la expresión “El dibujo no se me da”, como si la expresión Plástica fuera una cualidad innata que cada uno recibe al nacer y que no tuviera nada que ver con los aprendizajes que se desarrollan en las aulas.

Para que comprueben que ese prejuicio no es verdad, les suelo preguntar por la relevancia que tenía la Plástica cuando ellos estaban en Primaria, al tiempo que les invito a que me digan qué actividades desarrollaron dentro de esta materia. Son pocos los que recuerdan trabajos o actividades que fueran realmente interés, puesto que ya de por sí se les da escasa relevancia a los contenidos de esta materia.

Intento hacerles ver el gran error que existe relacionado con las Artes Plásticas, indicándoles que hay muchas profesiones en las que son básicos los conocimientos derivados de ellas. Así, por ejemplo, para estudiar arquitectura y las distintas ramas de ingeniería es necesario tener una sólida base de dibujo, sea en el artístico o en el técnico. De igual modo, hay otras como diseño gráfico, diseño de animación, publicidad, además de las clásicas ramas de Bellas Artes, en las que la exigencia de una formación en el dibujo y pintura es clara.

Por otro lado, les apunto que ya está bastante arraigada la teoría de las inteligencias múltiples, defendidas por muchos psicólogos actuales, destacándose entre ellos Howard Gardner, quien sostiene que la inteligencia humana, como tronco común, se ramifica en distintas modalidades: inteligencia lingüística, lógico-matemática, visual, musical, cinética-corporal, interpersonal e intrapersonal. Y la inteligencia visual (al principio denominada espacial por Gardner) que todos poseemos, en mayor o menor medida, resulta ser la base cognitiva del dibujo, la pintura y de las representaciones tridimensionales.

Una vez que les explico los conceptos anteriores, con el fin de que entiendan que todos estamos capacitados para expresarnos gráficamente, les inicio en el estudio de la evolución del dibujo del escolar, desde que comienza a trazar los garabatos hasta que finalizan Primaria.

Cuando llegamos a la edad de los 6 años, hago un cierto énfasis en lo que he explicado anteriormente, de modo que les hago ver cómo hay niños y niñas que, gráficamente, se expresan con gran creatividad, por lo que, aunque hay que hacerlo con todos, conviene que se preste atención a sus desarrollos gráfico-plásticos para que sus capacidades no se vean frustradas.

Con el fin de que nos acerquemos a la inteligencia visual infantil en esta edad que estamos comentando, muestro un grupo de dibujos que niños y niñas que se inician en Educación Primaria, de forma que el tema tratado por ellos fue la representación libre de la familia.

Comienzo por el dibujo que nos sirve de portada y que corresponde a Lucía, una niña de 6 años. Tras solicitar en la clase en la que se encontraba que representaran a la familia, nos entregó un trabajo cargado de imaginación, creatividad y fantasía. Como podemos apreciar, el orden de aparición de los miembros que la componen lo inicia con su padre; pasando a ella misma; posteriormente, su hermana Gema y terminando por su madre. Por encima de su cabeza ha trazado la jaula en la que se encuentra su pajarito, ya que es ella la que le da de comer y beber todos los días, tal como nos manifestó.

Como vemos, Lucía da un énfasis especial a los brazos; mientras que las piernas, curiosamente, las dibuja linealmente, cerrándolas con una forma circular. La pequeña autora expresa la identidad femenina no solo por rasgos como el pelo, el vestido, los pendientes, sino también porque a las tres les ha trazado un corazón, como expresión del cariño que se tienen.



En otras ocasiones, he comentado la importancia que tienen las mascotas en los dibujos de los escolares. Es la razón por la que Carlos no se ha olvidado de mostrar gráficamente a las suyas: su loro “calletano” y su gato “axel”. Y es que, como la mayoría de los niños y niñas que tienen pequeños animales en sus casas, las mascotas acaban siendo integradas como parte de la familia.

Por otro lado, el pequeño se manifiesta con bastante espontaneidad y la libertad, lo que conduce a que el trazado de las figuras sea firme y seguro, pues, por ejemplo, no duda a la hora de dibujar el pelo de su madre con un cicloide que lo aprendió a realizar de manera libre y personal durante la etapa anterior, es decir, durante el garabateo.



Hay casos de verdadera capacidad creativa dentro del dibujo, dado que, tal como apuntaba Howard Gardner, una de las inteligencias que todo ser humano posee, con mayor o menor grado, es la inteligencia visual. Y en el caso de Mila, la niña de 6 años que nos muestra a su familia junto con su gata “patita blanca”, es bastante notable.

De este modo, si observamos el dibujo de Mila, igual que el resto de los escolares de este artículo, su nivel gráfico está muy por encima de la media de los escolares de su edad, por lo que podemos decir que se encuentra gráficamente en la etapa esquemática, ya que las figuras que ha trazado se asemejan a las que realizan los escolares que tienen ocho años. Esto implicaría que la pequeña autora debería estar apoyada en el aula en esa cualidad que claramente despierta en ella, pues de no hacerse, posiblemente, la conduciría al bloqueo de una capacidad que se despierta en ella.



Sorprende el dibujo que ha realizado Eduardo de su familia, ya que se expresa de un modo que parece ser el resultado de un cruce entre su propia evolución gráfica y la del acercamiento a las técnicas del cómic que él ha podido conocer a través de la observación de historietas. De esta forma, representa la escena familiar agrupándose él mismo en el centro con su “hermanito” y su hermana mayor. A ambos lados, como protegiéndolos, representa a su padre, en el izquierdo, y a su madre, en el derecho, con un tamaño enorme, si lo comparamos con el que tienen ellos. De cualquier modo, el tamaño resulta ser la expresión de la importancia que Eduardo concede a sus progenitores, ya que su exageración es uno de los recursos que los escolares utilizan habitualmente para engrandecer a quienes consideran relevantes.



Tempranamente, las niñas comienzan a manifestar sus gustos estéticos un tanto diferenciados de sus compañeros de clase. Es lo que vemos en este trabajo de Alicia, que traza un sol cuyos rayos, en vez de ser lineales, acaban convirtiéndose en espirales, a modo de adorno. Este tipo de solución gráfica es difícil de verla en los chicos, dado que sus gustos caminan por otros valores. Por otro lado, llama la atención el tipo de rostro que ha creado para los personajes que componen su familia, ya que nace de su propia capacidad creativa.



Para cerrar esta incursión por la creatividad de niños y niñas que se inician en Primaria, quisiera apuntar que en las aulas se encuentran también escolares cuya lateralidad puede ser un obstáculo para la buena expresión gráfica y, en consecuencia, para el desarrollo de sus capacidades creativas, por lo que es necesario prestarles atención para que no se sientan relegados. Es lo que le acontece a Roberto, que al ser zurdo se ve con dificultades, no solo dentro de la escritura sino también en el propio dibujo.

Hemos de tener en cuenta que los zurdos se encuentran en un mundo cultural construido por los diestros, temas como la escritura acaban siendo unos obstáculos para ellos, puesto que su dirección dominante –de derecha a izquierda- y sentido de giro –el mismo que las agujas del reloj- son contrarios a los de la escritura de los diestros, por lo que hay que ayudarles para que superen esta dificultad.

Así, y como puede apreciarse, su nombre, el de su hermana y el de su madre están escritos con las letras simétricas de las correctas; por otro lado, como todo zurdo, el dibujo lo comienza por el lado derecho de la lámina: aparece él mismo, le siguen su hermana, su madre, para acabar con su padre en el extremo izquierdo de la superficie.

AURELIANO SÁINZ
  • 8.6.19
Con el objetivo de dar a conocer su extensa y rica gastronomía local, marcada por la tradición y la innovación en los fogones, el Ayuntamiento de Santaella pone en marcha hoy su primera Ruta de la Tapa "Villa de Santaella". La iniciativa, que cuenta con la participación de cinco establecimientos de Santaella y sus aldeas, ofrece a santaellanos y visitantes la posibilidad de descubrir el municipio a través del paladar.


Relleno Shant'Yala, Chipirón de los Galeotes, Lomo de Orza tradición la Campiña, Sombrero del Guapo de Santaella, Tosta Catedral de la Campiña, Rabo de Toro de Zahornil o Sorbete Fuente la Lágrima, son algunos de los sugerentes nombres tras los que se esconden pequeñas joyas gastronómicas con las que descubrir desde las recetas tradicionales de Santaella, a los nuevos sabores cargados de innovación.

"Lo que pretendemos es poner en valor la tradición e innovación que existe en torno a la gastronomía en Santaella y que esto se convierta en un elemento más para el desarrollo turístico de nuestro municipio", explicó el alcalde de la localidad, José Álvarez, quien animó a todos los vecinos de la comarca a visitar el municipio hasta el próximo 7 de julio para disfrutar de esta nueva propuesta para descubrir Santaella desde todos los sentidos.

El Hostal Restaurante El Tejar, el Bar De MOU, La Tapería, el Mesón La Casilla y el Bar-Cafetería Bambú serán las paradas obligadas dentro de una ruta que, además, busca impulsar la calidad y la creatividad de los especialistas gastronómicos del municipio a través de un concurso para buscar la mejor tapa de la edición.


Para ello, la Ruta de la Tapa contará con un pasaporte que recogerá los diferentes establecimientos adheridos a esta iniciativa, y donde los santaellanos y visitantes podrán sellar cada una de las consumiciones que realicen durante el desarrollo de la ruta.

Las tapas, que se ofrecerán a un precio de tres euros con bebida incluida –cerveza, refresco o vino, y café o infusión en el caso de las tapas dulces–, serán evaluadas por los consumidores y, de este modo, optarán a uno de los tres premios recogidos en las bases de la Ruta de la Tapa.

Además, los santaellanos y visitantes que entreguen sus pasaportes con un mínimo de siete sellos de establecimientos diferentes, tendrán un regalo sorpresa directo al hacer entrega de sus votos el Ayuntamiento de Santaella (de lunes a viernes) o en el Museo Histórico Municipal "Casa de las Columnas" (sábados y domingos), y formarán parte de un sorteo con los premios y obsequios aportados por los establecimientos participantes.

I. TÉLLEZ / REDACCIÓN 

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